Conciliación extrajudicial pospandémica

Cómo las audiencias electrónicas están cambiando el acceso a la justicia en el Perú

La pandemia del COVID‑19 marcó un antes y un después en la forma en que los ciudadanos acceden a la justicia en el Perú. Las restricciones de movilidad y el distanciamiento social obligaron a las instituciones públicas y privadas a acelerar procesos de digitalización que, en circunstancias normales, habrían tomado varios años. En este contexto, la conciliación extrajudicial no fue ajena al cambio.

Hoy, las audiencias electrónicas o virtuales se han consolidado como una alternativa real y eficaz para la resolución de conflictos, permitiendo que las personas puedan conciliar sin necesidad de desplazarse físicamente a un centro de conciliación. Este artículo analiza cómo este nuevo escenario pospandémico ha transformado el acceso a la justicia en el país.

¿Qué es la conciliación extrajudicial y por qué es importante?

La conciliación extrajudicial es un mecanismo alternativo de solución de conflictos mediante el cual dos o más partes, con la ayuda de un conciliador imparcial, buscan llegar a un acuerdo voluntario que ponga fin a una controversia.

En el Perú, este procedimiento está regulado por la Ley N.° 26872 – Ley de Conciliación, y en muchos casos constituye un requisito obligatorio antes de iniciar un proceso judicial. El acta de conciliación tiene valor legal y carácter de cosa juzgada, lo que significa que puede ejecutarse de la misma forma que una sentencia judicial.

Entre sus principales beneficios se encuentran:

  • Ahorro de tiempo frente a un proceso judicial.
  • Reducción de costos económicos.
  • Menor desgaste emocional para las partes.
  • Soluciones consensuadas y sostenibles en el tiempo.

El impacto de la pandemia en los procesos de conciliación

Antes de la pandemia, la conciliación extrajudicial se realizaba mayoritariamente de forma presencial. La emergencia sanitaria evidenció una gran limitación: miles de procedimientos quedaron suspendidos, afectando el derecho de acceso a la justicia.

Ante esta situación, el Estado y los centros de conciliación privados adoptaron herramientas digitales para garantizar la continuidad del servicio. Así surgieron las audiencias virtuales, respaldadas por disposiciones excepcionales que, con el tiempo, demostraron ser eficaces y seguras.

Este proceso de adaptación aceleró la modernización del sistema conciliatorio y sentó las bases para un modelo híbrido que hoy sigue vigente.

Audiencias electrónicas de conciliación: ¿en qué consisten?

Las audiencias electrónicas de conciliación son aquellas que se realizan mediante plataformas digitales (videollamadas), permitiendo la participación de las partes, el conciliador y, de ser necesario, los abogados, desde cualquier lugar con acceso a internet.

Principales características

  • Identificación de las partes mediante medios digitales.
  • Uso de plataformas virtuales seguras.
  • Registro y conservación de la información del proceso.
  • Emisión del acta de conciliación con validez legal.

Imagen sugerida: ilustración de una audiencia virtual de conciliación, con las partes conectadas desde distintos lugares.

Beneficios de las audiencias electrónicas en la conciliación extrajudicial

La implementación de audiencias virtuales ha generado importantes beneficios para la ciudadanía:

1. Mayor acceso a la justicia

Personas que viven en zonas alejadas o con dificultades de movilidad ahora pueden participar en un proceso de conciliación sin desplazarse, eliminando barreras geográficas.

2. Reducción de costos

Se eliminan gastos de transporte, alojamiento y tiempo perdido, lo que hace que la conciliación sea más accesible para todos.

3. Rapidez en los procedimientos

La facilidad para coordinar horarios y la reducción de trámites presenciales permite resolver conflictos en plazos más cortos.

4. Continuidad del servicio

Incluso ante situaciones excepcionales, las audiencias electrónicas garantizan que el servicio de conciliación no se paralice.

Retos y desafíos de la conciliación electrónica en el Perú

A pesar de sus ventajas, la conciliación extrajudicial virtual también enfrenta algunos desafíos:

  • Brecha digital y acceso limitado a internet en ciertas zonas del país.
  • Necesidad de capacitación tecnológica para usuarios y conciliadores.
  • Desconfianza inicial de algunos ciudadanos frente a los medios digitales.

Superar estos retos es clave para consolidar un sistema de conciliación moderno, inclusivo y eficiente.

El futuro de la conciliación extrajudicial en el escenario pospandémico

La experiencia adquirida durante y después de la pandemia demuestra que las audiencias electrónicas no son una medida temporal, sino una herramienta permanente que complementa la conciliación presencial.

El futuro apunta a un modelo mixto, donde las partes puedan elegir entre audiencias presenciales o virtuales, según sus necesidades, fortaleciendo así el acceso a la justicia y promoviendo una cultura de diálogo y solución pacífica de conflictos.

Conclusión

La conciliación extrajudicial pospandémica representa una oportunidad para modernizar el sistema de justicia en el Perú. Las audiencias electrónicas han demostrado ser una alternativa válida, eficiente y legalmente segura, acercando la justicia a más personas y reduciendo las barreras tradicionales.

Apostar por la conciliación virtual es apostar por un sistema más humano, ágil y accesible, donde el diálogo y el acuerdo prevalecen sobre el conflicto.